Cervantes y el timo nigeriano.

Mi padre, que es muy rico, tuvo por cautiva
a una cristiana, que me dio leche y me enseñó
todo el cristianesco. Sé las cuatro oraciones,
y leer y escribir, que ésta es mi letra. Díjome
la cristiana que Lela Marién, a quien vosotros
llamáis Santa María, me quería mucho, y
que un cristiano me había de llevar a su tierra.

Muchos he visto en ese baño por los agujeros
desta celosía, y ninguno me ha parecido bien,
sino tú. Yo soy hermosa, y tengo en mi poder
muchos dineros de mi padre. Si quieres, yo te
daré muchos para que te rescates, y mira tú
cómo podrás llevarme a tu tierra, donde te has
de casar conmigo; y, cuando no quisieres, no se me
dará nada: que Lela Marién tendrá cuidado
de darme marido. Con la caña me podrás responder
cuando esté el baño sin gente. Envíame a
decir cómo te llamas, y de qué tierra eres, y si eres
casado; y no te fíes de ningún moro ni renegado.

Yo me llamo Zara, y Alá te guarde.

Esta carta aparece en la comedia “Los baños de Argel”, y tiene una pinta de estafa nigeriana, variante “novia rusa”, que tira para atras nada más leerla.  Sin embargo Cervantes, tanto en la obra de teatro como posteriormente en la Zoraida del  Quijote, la toma como real y la con final feliz.

Antes de ser SPAM, el timo nigeriano se llamaba “El prisionero español”,  atestiguado en 1898 y en 1914, y novelizado en 1910. O tambien “Carta de Jerusalen”, descrita justo despues de la Revolución Francesa ni más ni menos que por Vidocq. Es version adaptada a la epoca, claro: se ha decapitado a un noble, su criado esta en la carcel pero sabe donde esta el tesoro, y pide que le paguen la fianza y parte del botin. Dice Vidocq que a fín de cuentas poco tenian los presos que hacer en prisión, asi que se dedicaban a estos manuscritos, normalmente de acuerdo con los propios guardias. Se supone que el apodo “de Jerusalen” alude a la calle donde estaba la carcel, pero no deja de ser curiosa la connotación de las cruzadas.

La version de “prisionero español” descrita tiene tambien una moza, supuesta hija del preso, y uno o dos ganchos, que traban contacto con el incauto antes del rescate propiamente. Es curioso que en la carta de Cervantes el rescatador es ayudado por un contacto previo que le traduce las cartas al castellano y le asesora en los negocios del rescate, aunque en este caso nunca el rescatador pone un duro de su bolsillo.

En la wikipedia francesa, algunas referencias se acercan incluso más al caso cervantino llamando al timo “de la prisionera española”, pero no dan ninguna fuente, se limitan a describirlo en femenino eliminando por tanto la necesidad de la hija del reo.

Aparte de la de Cervantes, no he encontrado ninguna carta similar anterior a las comentadas por Vidocq. Obviamente Cervantes esta elaborando sobre los romances de caballerias con tema de sarracena enamorada, pero en la mayoria de estos casos las moras declaran su intencion directamente o por mensajeros; la carta, de momento, parece ser una novedad cervantina.

¿Podría ser que Cervantes hubiera visto el timo ejecutado ya en Argel? Quizas hubiera nacido en Constantinopla “de Jerusalen” o en la propia Argel, acuciados los cautivos por la necesidad de conseguir ser rescatados, y por tanto añadiendo en sus cartas a Europa algun incentivo para sus deudos, o incluso escribiendo al azar como ahora. Tanto los monjes que se ocupaban de los rescates como los amos de los prisioneros habrían hecho la vista gorda respecto a estas intriguillas.

Por otro lado, si no tenemos cartas anteriores a esta, ¿podría haber inventado el timo el propio Cervantes? ¿Era Miguel de Cervantes un “con-artist” él mismo, o tendia a rodearse de pícaros por curiosidad? Recordemos la rapida enemistad con otro prisionero en los baños… ¿creyó Juan Blanco de Paz encontrar un alma gemela y se topó con una persona honrada?

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